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La nostalgia y la política británica

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aut_14BisTres días antes de las elecciones británicas, The Independent titulaba: «La mayoría de los electores británicos están de acuerdo con la afirmación de Corbyn que la política exterior del Reino Unido aumenta el riesgo de terrorismo ».

Por lo tanto, setenta y cinco por ciento de los británicos se dan cuenta de que son estas guerras inmorales intervencionistas en Irak, Siria, Afganistán y Libia que han contribuido al terror que ahora acecha  su país.

Pero las « guerras intervencionistas»  son sólo un término políticamente correcto para designar los conflictos mundiales activados por Israel y promovidos por el lobby sionista mundial: el AIPAC* en USA, el CRIF en Francia y el LFI/CFI en Gran Bretaña. Por lo tanto la siguiente pregunta es inevitable. ¿Cuántos de estos Británicos, que obviamente saben la verdad sobre las « guerras intervencionistas » británicas, comprenderán también quién desencadena  estos conflictos genocidas?

Los resultados de las elecciones británicas de hoy nos proporcionan una respuesta clara.       

Theresa May fue ridiculizada por el elector británico mientras que Jeremy Corbyn, que constantemente fue enlodado  por el mismo lobby que nos empujó a Irak, Libia, Siria e incluso Irán, salió como el gran ganador.

La conclusión es inevitable: mientras más las instituciones judías y sionistas (BOD, JC, Movimiento laborista judío, LFI, etc.) desacreditaban a Corbyn  más les gustaba a los Británicos. Cuanto más el Daily Telegraph señalaba sus vínculos con los denominados  « negacionistas del Holocausto», los británicos lo han visto  como un verdadero ser humano y un candidato al cargo de Primer Ministro totalmente apropiado.

Theresa Soy judía contra Jeremy  Tienda la otra mejilla

Esto no debería sorprendernos. Es exactamente la misma dinámica que condujo a la elección de Donald Trump en USA en  noviembre pasado. Mientras más instituciones y medios de comunicación judíos fustigaron a Trump como «antisemita », la mayoría de los  USAmericanos lo vieron como su Libertador.

La verdad es que Trump está lejos de ser un antisemita. Al contrario, es, como lo destacaron algunos periodistas judíos, probablemente el « primer presidente judío ». Lo mismo puede decirse de Corbyn. No es ciertamente «racista» ni «antisemita». No, su delito es bastante evidente piensa que los judíos son, personas comunes y corrientes como todos los demás. Se niega a comprar el mantra del « pueblo elegido».

Preveía el éxito inminente de Corbyn desde hace más de dos semanas, pero ¿cómo lo supe? Simple, el Jewish Chronicle  el Guardian of Judea cambiaron de tono. Comenzaron a aceptar la posibilidad que Corbyn pueda instalarse en 10 Downing Street durante un determinado tiempo. Decidieron sin rodeos hacer amistad con él.

Corbyn se desempeñó muy bien en esta elección. Pero habría podido ganar señalando el lobby  y a la personas que estuvieron detrás de la campaña de difamación institucional contra él. Habría podido hacer lo que Trump hizo y practicar lo que la prensa judía llama « silbar sus perros». Habría podido denunciar los sayanims israelíes en el seno de su partido - después de todo, las pruebas fueron plenamente documentadas. Habría podido tomar posición  y defender a sus compañeros de partido que fueron víctimas de la purga del Laborismo judío. Pero no lo hizo. Corbyn no es Trump. Es una persona extremadamente agradable, tendió la otra mejilla - algo que yo mismo encuentro frustrante, probablemente debido a mi origen jerosolimitano.

En mi nuevo libro Being in Time – a Post Political Manifesto (Llegar a tiempo, un manifiesto pos político) indico que para los trabajadores, la utopía no es más que una nostalgia. Fue la promesa de Trump de « devolverle su grandeza a América »  que garantizó su triunfo. Del mismo modo, la popularidad de Jeremy Corbyn, un izquierdista al estilo antiguo que habla de una unidad que va más allá del sectarismo y de  la política de identidad, es debida al impacto nostálgico de su mensaje, según el cual, sí, antaño estábamos unidos por La izquierda.

¿Es verdaderamente una coincidencia que, en Gran Bretaña, sean los laboristas que ganan poder comercializando la nostalgia, mientras que Teresa « conservadora» May es castigada por su intento de alistar Gran Bretaña aún más entre las manos brutales y despiadadas de los tenebrosos adoradores de Mammón de la City y los negociantes del Nuevo orden mundial?

N de la T

AIPAC son las iniciales de American Israel Public Affairs Committee (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel) uno de los lobbies más importantes del mundo. Su objetivo oficial es el de presionar al Congreso de USA en asuntos y legislación relacionados con Israel.
El Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (CRIF) agrupa dentro de una sola organización representativa, diferentes tendencias políticas, sociales o religiosas presentes en la comunidad judía de Francia. Hasta la fecha, el CRIF reúne a más de sesenta asociaciones entre ellas el Fondo social judío unificado y la Alianza israelita universal. A nivel internacional el CRIF está afiliado al Congreso Judío Mundial.

Gilad Atzmon جيلاد أتزمون گيلاد آتزمون

Original: Nostalgia and British Politics

Traductions disponibles : Français 

Traducido del fracés por María Piedad Ossaba para La Pluma y Tlaxcala

Artículos de Gilad Atzmon publicados por La Pluma


Palabras clave:Elecciones británicas | Theresa May | Jeremy Corbyn | Lobby judío | Lobby sionista | Gilad Atzmon  

Actualizado ( Miércoles, 14 de Junio de 2017 23:35 )