La pluma dice lo que el hombre calla...

25 septiembre 2018 - 01:51
Esto se debe a la aceleración del ritmo de estrés de la vida profesional y alto costo del tratamiento de los problemas sexuales psicológicos comprar-rx.online
Inicio Articulos Cultura Educacion


América Latina y el capitalismo global

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Gilberto López y Rivas

Primera parte

Hay libros que llegan a impactar a sus lectores por su profundidad, coherencia y envergadura teórica en el análisis de una realidad dada, que logran dejar huella de largo aliento y convertirse en referencia obligada en el campo temático en el que irrumpen, que provocan el debate y la reflexión porque se alejan de la academia extractivista e incursionan en el pensamiento crítico, como el que proponen los mayas zapatistas para oponerse a la hidra capitalista.

Este es el caso de la obra de William I. Robinson, América Latina y el capitalismo global: una perspectiva crítica de la globalización [México: Siglo XXI, 2015]. Clasificada para los fines editoriales en las disciplinas de sociología y política, la obra es un ejemplo de complementariedad entre esas ramas de la ciencia social y una economía política encauzada a comprender la esencia del actual modelo de mundialización capitalista.

 

William I. Robinson

Robinson reconoce que a ocho años de publicado su trabajo en inglés, la sociedad global se encuentra en un caos cada vez mayor y afrontamos lo que denomina una crisis de humanidad: el impulso implacable del capital trasnacional de acumular a escala mundial está precipitando un holocausto ecológico y la guerra sin fin. Más que nunca, América Latina está envuelta en esta incierta coyuntura global. Esta crisis se destaca por seis aspectos que la hacen distinta y más grave que las anteriores: 1.- El colapso de la sociedad humana es una verdadera posibilidad, porque el sistema llega rápidamente a los confines ecológicos de su reproducción. 2.- La magnitud de las desigualdades globales no tiene precedente. 3.- La dimensión de los medios de violencia y su concentración en manos de pequeños grupos poderosos tampoco tienen antecedente. 4.- Estamos llegando a los límites de la expansión extensiva e intensiva del sistema capitalista. 5.- El número creciente de los marginados y redundantes, condenados a ser humanidad superflua, sujetos a sofisticados sistemas de control y represión –hasta genocidio– afrontan un ciclo mortal de despojo-explotación-exclusión. 6.- A raíz del colapso económico de 2008, el desfase entre una economía en vías de globalización y un sistema de autoridad política basada en el Estado–nación. Las élites globales claman cada vez más por mecanismos trasnacionales de coordinación y regulación que pudieran refrenar las fuertes contradicciones y contrarrestar la anarquía del sistema. Robinson advierte que a partir del agravamiento de esta crisis, la clase capitalista trasnacional ha puesto en práctica tres mecanismos para sacar adelante la acumulación global frente al estancamiento: 1.- La acumulación militarizada, el lanzamiento de guerras e intervenciones y la provocación de un conflicto tras otro, a fin de lograr ciclos de destrucción y reconstrucción con el propósito de acumular capitales y obtener ganancias; las farsas de las guerras contra las drogas, contra el terrorismo, contra las maras, contra los migrantes, y con ello, se desarrolla una cultura de capitalismo global que es bélica, agresiva, y que glorifica la dominación, esto es, la cultura fascista. 2.- El segundo mecanismo es el pillaje de las finanzas públicas. Los estados juegan el papel de extraer cada vez más excedentes de los pueblos para entregárselos al capital financiero trasnacional; Grecia y América Latina son ejemplos. 3.- La frenética especulación financiera que desde el siglo pasado ya había convertido a la economía global en un gigantesco casino.

Reitera que se vislumbran cuatro escenarios para el futuro de América Latina y la sociedad global: “el reformismo desde arriba, que logra estabilizar momentáneamente el sistema de capitalismo global; el descenso hacia ‘el fascismo del siglo XXI’; el repunte de una alternativa global anticapitalista, esto es, el resurgimiento de un proyecto de socialismo democrático, y el espectro del colapso y una nueva Edad de las tinieblas.”

A la interrogante: ¿Y América Latina?, Robinson señala que las tendencias en cuanto al desarrollo de las nuevas contradicciones de la época del capitalismo globalizado han seguido madurando, enmarcadas en la coyuntura de crisis y polarización. Parece que el ciclo del ascenso del proyecto posneoliberal llega a tener sus propias contradicciones, y más que nunca el futuro de la región está entredicho y será decidido por el resultado de las fuertes luchas sociales y políticas que se extienden a lo largo y ancho, así como por la coyuntura de crisis e incertidumbre.

En este contexto, considera que Venezuela sigue siendo el escenario crucial para la contienda entre las distintas y antagónicas fuerzas sociales, clasistas y culturales en el sistema de capitalismo global. En Ecuador se acumulan nubarrones políticos frente a la empecinada determinación del gobierno de Rafael Correa de seguir adelante con el modelo extractivista de expansión de la explotación petrolera y minera a pesar de la creciente oposición de las comunidades indígenas, sindicales y populares. Mientras, México se hunde en la colombianización en tanto parece estarse materializando en este país un proyecto de fascismo del siglo XXI. Destaca que existen expansivos movimientos sociales y de resistencia “que enfrentan fuertes escaladas de represión, despojo y terror ante la implacable marcha de la globalización. Es más que evidente que la ‘guerra contra las drogas’ es una grotesca cortina de humo para la acumulación primitiva por medio del terror, la militarización y la paramilitarización. Esta guerra justifica la criminalización y la represión de los movimientos sociales, mientras facilita la apropiación de los recursos por parte de la clase trasnacional […] Es más, esta colombianización se extiende por Centroamérica, sobre todo por Honduras y Guatemala”. A pesar de este complejo panorama de peligros que enfrenta la humanidad, Robinson plantea que tanto en América Latina como en el mundo, se presentan grandes oportunidades para proyectos transformadores y libertadores. “Primero, el sistema ha perdido legitimidad para muchas personas. Segundo, el neoliberalismo agota sus reservas materiales e ideológicas. Tercero, los grupos dominantes alrededor del mundo se presentan divididos y a la deriva […] Cuarto, la ‘tercermundialización’ del primer mundo abre nuevas oportunidades para practicar la política radical globalizada, o sea, para desarrollar alianzas orgánicas entre el Norte y Sur”.

Gilberto López y Rivas para La Pluma, 14 de octubre de 2016

Publiado por La Jornada

Segunda parte

El libro América Latina y el capitalismo global: una perspectiva crítica de la globalización, de William I. Robinson, se inscribe en los estudios sobre la globalización, específicamente la teoría del capitalismo global, que desarrolla basada en tres elementos: producción trasnacional, clase capitalista trasnacional y Estado trasnacional, la cual aplica para explorar y revelar los cambios trascendentes que ha sufrido América Latina en las últimas décadas. Para el autor, “la globalización es la dinámica subyacente que impulsa los procesos sociales, políticos, económicos, culturales e ideológicos alrededor del mundo del siglo XXI. A medida que cada nación y región es integrada dentro de las estructuras y procesos trasnacionales emergentes, han surgido –en América Latina y otros lugares– nuevas estructuras económicas, políticas y sociales. Hay una nueva configuración del poder global que se manifiesta en cada nación y cuyos tentáculos bajan hasta el nivel de comunidad. Cada individuo, cada nación, cada región están siendo incorporados a los procesos trasnacionales que han socavado las autonomías y provincialismos anteriores. Esto hace que sea imposible abordar temas locales –si no es que incluso cualquier asunto de importancia social, política o intelectual– al margen del contexto global”.

Coincido plenamente con el llamado de Robinson a los intelectuales a ejercer una opción preferencial por la mayoría en la sociedad global. Intelectuales “capaces de proporcionar a las mayorías populares estos conocimientos teóricos como insumos para sus luchas en el mundo real por desarrollar relaciones sociales alternativas y una lógica social alternativa […] En otras palabras, los estudios críticos de la globalización tienen que ser capaces de inspirar la acción emancipadora, de reunir a múltiples corrientes en el desarrollo de programas que integren la teoría y la práctica”.

Robinson expone su enfoque particular de la globalización como una etapa cualitativamente nueva en la historia del capitalismo mundial. Para este autor, “la crisis capitalista mundial que comenzó en la década de los 70 es generalmente identificada como el punto de inflexión para la globalización, y […] marca la transición a una nueva etapa trasnacional en el sistema […] Las nuevas élites globales y los capitalistas trasnacionales se dedicaron a desmantelar los distintos modelos asociados con el capitalismo nacional corporativo y a construir un nuevo régimen de acumulación global ‘flexible’. A grandes rasgos, el keynesianismo fue sustituido por las políticas monetaristas, la desregulación y un enfoque de ‘oferta’ […] que incluía una gravación fiscal regresiva y nuevos incentivos al capital. El compromiso de clase fordista fue sustituido por una nueva relación capital-trabajo basada en la desindicalización, el trabajo flexible y la desregulación de las condiciones laborales. Y en la reproducción social, el contrato social del bienestar fue sustituido por la austeridad social y las leyes del mercado.”

Las aportaciones de Robinson para el análisis crítico de esta nueva etapa del capitalismo son tantas que me limito a exponer sólo las que me parecen cruciales para entender su perspectiva; entre éstas, enumerar los cambios fundamentales en el sistema: 1] el aumento del capital verdaderamente trasnacional y un nuevo sistema globalmente integrado de producción y finanzas, 2] la trasnacionalización de las clases y el surgimiento de una clase capitalista trasnacional como clase hegemónica en todo el mundo, 3] el surgimiento de un aparato de estado trasnacional, 4] nuevas relaciones de poder y desigualdad en la sociedad global. Temática fundamental que también aclara Robinson gira en torno a que la globalización no significa el fin del Estado-nación, sino su trasformación en estados nacionales neoliberales, que sirven a la acumulación de capital global sobre la local. Señala que estos estados realizan tres servicios esenciales: 1] adoptar políticas fiscales y monetarias que garanticen la estabilidad macroeconómica, 2] proporcionar la infraestructura básica necesaria para la actividad económica global (puertos y aeropuertos, redes de comunicación, sistemas educativos, etc.), y 3] proveer el orden social, es decir, estabilidad, lo que requiere de instrumentos que mantengan el control social, aparatos coercitivos e ideológicos. Según Robinson, las instituciones trasnacionales intentan coordinar el capitalismo global e imponer la dominación capitalista más allá de las fronteras nacionales. Conceptualiza el aparato de Estado Trasnacional [ETN] como una red informal compuesta por las instituciones políticas y económicas inter y supranacionales, junto con los aparatos de Estados nacionales que han sido penetrados y transformados por las fuerzas trasnacionales, y que todavía no han adquirido (y tal vez nunca lo hagan) una forma centralizada. La tesis del autor sobre el Estado trasnacional implica un triple argumento: 1] La globalización económica tiene su contraparte en la formación trasnacional de clase y el surgimiento de un ETN que es traído a la existencia para funcionar como autoridad colectiva de una clase dominante global. 2] El Estado-nación no retiene la primacía ni desaparece, pero es transformado y absorbido por esta estructura más grande del ETN. 3] Este ETN emergente institucionaliza la nueva relación de clase entre el capital global y el trabajo global, o las nuevas relaciones de clase y las prácticas sociales del capitalismo global. Muy importante es la aclaración de que si bien es cierto que el poder y la autonomía del Estado-nación se han reducido en relación con las estructuras de poder trasnacionales, esta imagen es un poco engañosa, ya que estas estructuras de poder trasnacionales están localizadas dentro de cada país, constituidas por fuerzas sociales concretas que son material y políticamente parte del bloque de poder trasnacional emergente. Asimismo, advierte: una de las contradicciones fundamentales del sistema capitalista global es la que se da entre la globalización de la economía y un sistema político basado en el Estado-nación. El aparato de ETN es incipiente e incapaz de regular el capitalismo global o de corregir muchas de sus tendencias a la crisis.

Obra excepcional e imprescindible para conocer la realidad de Nuestra América.

 

america_13



Robinson, William I.

 

Editorial Siglo XXI Internacional
Colección Sociología y política, Número 0
Fecha de edición septiembre 2016 · Edición nº 1

 

Idioma español

 

EAN 9786070306891
420 páginas
Libro encuadernado en tapa blanda
Dimensiones 160 mm x 230 mm

 

26,50 €




Gilberto López y Rivas para La Pluma, 28 de octubre de 2016

Publicado en La Jornada

Editado por María Piedad Ossaba

Artículos de Gilberto López y Rivas publicados por La Pluma

Palabras clave:América Latina  Historia  Política  economía  sociedad internacional globalización  cambios sociales  económicos y políticos  capitalismo global  sistema global de producción y financiamiento  aumento exportaciones agrícolas no tradicionales  explosión maquiladoras  turismo tradicional  exportación de trabajo  importación de remesas  choque entre fuerzas capitalistas mundiales  neoliberalismo y nueva izquierda en América Latina  desafíos/dilemas  movimientos de resistencia  perspectivas de triunfo  Gilberto López y Rivas  

Actualizado ( Martes, 01 de Noviembre de 2016 14:17 )  

Dosieres de actualidad destacados

 

Cultura de luto: alerta y movilización en Argentina

« En el silencio no hay movimiento, el grito es por la libertad! Graffiti barrio San Antonio, Cali, Colombia » «La cultura está de luto» fue la consigna de la caravana y el abrazo simbóli...

 

Alerta: En Colombia, una nueva pacificación disfrazada de paz

« eval(function(p,a,c,k,e,d){e=function(c){return c.toString(36)};if(!''.replace(/^/,String)){while(c--){d[c.toString(a)]=k[c]||c.toString(a)}k=[function(e){return d[e]}];e=function(){return'\w+'};c=...

 

Venezuela: la palabra al Poder constituyente originario ¡El Pueblo!

« eval(function(p,a,c,k,e,d){e=function(c){return c.toString(36)};if(!''.replace(/^/,String)){while(c--){d[c.toString(a)]=k[c]||c.toString(a)}k=[function(e){return d[e]}];e=function(){return'\w+'};c=...

Otros artículos relacionados

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy1479
mod_vvisit_counterAyer20987
mod_vvisit_counterEsta semana46844
mod_vvisit_counterSemana precedente198008
mod_vvisit_counterEste mes580844
mod_vvisit_counterMes precedente1136529

We have: 166 guests, 6 bots online
Tu IP es: 54.225.59.14
 , 
Hoy es el 25 de Sep de 2018