Inicio Articulos Politica America Latina


El Plan Nacional de Desarrollo de Santos, un engendro antisocial que entrega a Colombia al capital financiero especulativo y transnaional

E-mail Imprimir PDF

El Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Juan Manuel Santos presentado bajo el eufemístico título de "prosperidad para todos" no es más que una clara estrategia para consolidar y profundizar el criminal modelo neoliberal en Colombia.
Los lineamientos generales de este Plan están dirigidos a beneficiar en forma directa al capital financiero especulativo transnacional y a los grandes terratenientes colombianos, afectando de manera superlativa los intereses de los sectores medios y bajos de la población.

Como bien ha señalado el analista económico Eduardo Sarmiento Palacio, el Plan de Desarrollo de Santos "reafirma la estructura inequitativa en que las elevadas ganancias del capital se obtienen a expensas de los ingresos del trabajo. El modelo redunda en modesto crecimiento, ampliación de las desigualdades y elevada vulnerabilidad financiera y cambiaria".

"Con pocas variantes, este modelo descrito, es el que ha predominado en los últimos veinte años", explica Sarmiento, y el cual da prioridad al libre mercado, dejando de lado la industria, abriéndole paso al monocultivo, a la minería a cielo abierto que tan funesta es para el medio ambiente, a las privatizaciones de los servicios públicos y de los derechos fundamentales como la salud, la educación y la vivienda.

A través de este Plan de Desarrollo, Santos profundiza el esquema neoliberal iniciado en los años 90 por el gobierno de César Gaviria y consolidado por las administraciones de Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez, cuya característica en el caso colombiano es haberle entregado el patrimonio público a las transnacionales a precios irrisorios, haber perdido la seguridad alimentaria al importar anualmente alrededor de ocho millones de alimentos, y convertir la salud y la educación en un negocio para beneficio de unos pocos.

En el cuatrienio de Santos no sólo se busca terminar de privatizar lo poco que queda del patrimonio público tanto nacional como departamental y municipal sino entregar más de siete millones de hectáreas a los poderosos inversionistas, banqueros, terratenientes, grandes comerciantes y al capital extranjero para fomentar el monocultivo de palma africana, biocombustibles e impulsar la megaminería, con los negativos efectos sociales, económicos y ambientales que ésta acarrrea.

Por esta razón el senador del izquierdista partido Polo Democrático Alternativo, Jorge Enrique Robledo ha señalado que éste "no es un Plan de Desarrollo sino de subdesarrollo" por cuanto va a concentrar aún más la riqueza en Colombia, profundizando la pobreza y la inequidad social.

PERLAS DEL PLAN SANTISTA

A través de un mecanismo legal como el Plan Nacional de Desarrollo el gobierno de Santos pretende desarrollar un cambio del Estado obteniendo facultades del Congreso de la República.

La filosofía del Plan es netamente neoliberal al recortar la autonomía de las entidades territoriales e impulsar la privatización de los servicios públicos domiciliarios como agua, energía y gas, así como la propiedad intelectual, las pensiones, la educación y la salud.
Pretende liquidar la red pública hospitalaria y privatizar la universidad pública; así como entregar territorios estratégicos a la gran minería y a los monocultivos industriales, consolidando el esquema extractivista y de reprimarización de la economía con un alto impacto social y ambiental.

Se grava con impuestos a los resguardos indígenas y a la vivienda de interés social, la cual dependerá del sector financiero y de los grandes constructores que la convertirán en excelente negocio.

El Plan crea la comisión de proyectos especiales de desarrollo agropecuario y forestal, la cual se convierte en instrumento privilegiado de una política agraria que pretende afianzar grandes inversionistas en el campo, coexistiendo con la pequeña propiedad rural. Se trata de una política de gran capitalismo agrario cuyos efectos sobre la población de las zonas de inversión no se han medido. En otras palabras, es una comisión de expropiación y expansión a favor de los terratenientes y el gran capital.

De esta manera, se impulsa una política en virtud de la cual se ofrecen terrenos baldíos a sociedades de cualquier índole en materia agropecuario y forestal, para su aprovechamiento en proyectos de desarrollo empresarial mediante contratos de leasing, arriendos, concesión u otros. Se abre la puerta a grandes inversionistas, especuladores e inclusive a la participación de grupos armados por fuera de la ley, mediante el testaferrato.

Se calcula que el gobierno de Santos entregará siete millones de hectáreas en la altillanura colombiana pero no a los campesinos, minifundistas o jornaleros, como se quiere hacer creer, sino a los grandes inversionistas.

El Plan otorga exenciones tributarias a grandes usuarios industriales del gas natural y reduce los subsidios a la población en materia de energía afectando a los estratos 1, 2 y 3 de la población.

Se garantiza el impulso de lo que el gobierno santista ha denominado la locomotora minera, para lo cual se entregarán en el curso de este cuatrienio territorios estratégicos a la explotación intensiva de los recursos naturales sin controles ambientales ni especificación de los fines y propósitos del uso de las reservas mineras estratégicas, desconociendo la consulta previa a las comunidades, como lo exige la Constitución Política.

El Plan autoriza "gravámenes y contribuciones" no determinadas que van a incrementar la carga tributaria de la población en general en beneficio de grandes megaproyectos urbanos de transporte en manos de inversionistas privados. Ello va a profundizar la tributación de la población en beneficio de la especulación de particulares en el transporte urbano, impactando la reglamentación de las motocicletas que terminarán pagando peajes y prohibiendo el mototaxismo, modalidad de trabajo del cual se benefician en forma directa más de 600 mil colombianos.

Introduce también el Plan la posibilidad legal para la participación de terceros, particulares y grandes inversionistas en la adquisición de vivienda por enajenación voluntaria y expropiación judicial, lo cual abre el camino para la especulación privada y la renta privada en los grandes proyectos de desarrollo y expansión urbana. Se privatiza de esta forma la intervención sobre el suelo urbano, los modelos de desarrollo y la gestión urbana de alto impacto.

Se incrementan los requisitos de pensión, en contra de la población trabajadora y a favor de los intermediarios financieros. Al mismo tiempo que se garantiza la renta financiera a favor de los intermediarios del ahorro de los trabajadores, los fondos privados de pensiones y cesantías.

En materia de seguridad el gobierno de Santos busca declarar el estado de excepción permanente en diversas regiones del país. Para ello, prevé una política nacional de consolidación territorial en función del esfuerzo de guerra contrainsurgente del Estado, para lo cual se suspenderán las garantías fundamentales y del debido proceso de los ciudadanos en las zonas objeto de conflicto.

Para completar, a través de una medida apátrida y descarada el gobierno de Santos busca que las empresas mercenarias, principalmente norteamericanas que operan en Colombia, terminen apropiándose de las bases militares de este país.
En consecuencia, se permitirá "enajenar o entregar en administración la infraestructura militar y policial estratégica", proceso que podrá regirse por el derecho privado.

Este es el camino que llevó a que muchas operaciones militares sean un gran negocio privado en Estados Unidos, negocio que opera con mercenarios, como lo ha denunciado Naciones Unidas.

Estas son apenas algunas perlas de este plan de profundización neoliberal, espoliador y de beneficio para el gran capital a costa de los sectores medios y pobres de Colombia.

Por eso el partido Polo Democrático Alternativo llamó a oponerse mediante la movilización y la protesta social con decisión a este Plan de "Subdesarrollo" como lo calificó el senador Robledo

Fuente:Cronicon.net, Bogotá, marzo 16 de 2011.

 

 

Enlaces favoritos - Clicar sobre la imagen

Colombia : Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños...

Colombia: Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños

Existe en el corazón de América un refugio humano abrazado a tres cordilleras, arrullado por exuberantes valles, frondosas selvas, y bañado por dos océanos... Leer / firmar manifiesto

La ONU reconoce 57200 desapariciones forzadas en Colombia, la senadora Piedad Cordoba afirman que son mas de 250000...

Quien esta conectado

Tenemos 104 invitados conectado

Estadísticas

Ver contenido por hits : 5750810