Mélenchon: «Alemania no es un modelo a seguir»

Miércoles, 26 de Junio de 2013 12:28 Sascha Lehnartz,La Pluma/Tlaxcala Politica
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El líder de izquierda francés Jean-Luc Mélenchon encuentra los alemanes seguros y dominantes. ¿Tiene razón?

Alemania y Francia fueron anteriormente el motor de Europa. Ahora parece que los gobiernos de ambos países quieren lanzar el continente en direcciones opuestas. ¿Quién es responsable de este bloqueo? Berlín, por supuesto, según el líder de la oposición de izquierda Jean-Luc Mélenchon, conocido por sus diatribas contra la estrategia alemana de rescate del euro. Encuentra incluso peor su propio gobierno, sin embargo tiene para Angela Merkel palabras de elogio.

 

Dentro de 100 días votarán los alemanes. ¿Qué teme o qué espera usted de estas elecciones?

Espero que estas elecciones permitan un cambio en la conducta de la política alemana en Europa, ya que el actual gobierno de derecha impone sobre el resto de Europa una línea económica que la lleva a la recesión global. En última instancia, los alemanes serán victimas como todos los demás en la medida en que Alemania hace la mayoría de su comercio con sus vecinos. Y si todos nosotros entramos en recesión es evidente que Alemania, que ya está al borde de la recesión, se sumergirá a su vez. Estoy muy preocupado por la situación en Europa y le atribuyo una gran responsabilidad al actual gobierno alemán. Por lo tanto, obviamente mi voto iría hacia un cambio de política en Alemania, pero yo no soy ciudadano alemán.

Las decisiones en Europa han sido adoptadas por el conjunto de sus socios. Generalmente con el apoyo francés. ¿Por qué dice usted que esta política es «impuesta»  por Alemania?

Pienso que el equipo de derecha que gobierna Alemania logró ganar el liderazgo de los otros gobiernos de derecha en Europa. Es así como el presidente Sarkozy se sintió completamente cautivado por la figura de la señora Merkel y terminó siendo su remolque. No tenía capacidad de resistencia en la medida en que estaba políticamente de  acuerdo con ella. Es normal, son de la misma familia política en Europa. Estaban de acuerdo sobre lo fundamental. Fue ella quien se hizo cargo de la dirección. Es un fenómeno humano. Luego, cuando el presidente Holanda llegó, usted tiene razón al decirlo, también firmó todo lo que le dieron a firmar. Se hizo el fanfarrón  en Francia - afirma haber renegociado el tratado- y haber obtenido un plan de crecimiento. Recientemente dijo que logró imponer un gobierno económico, y que gracias a él habría en Europa una política para la juventud. Pero las personas informadas saben que todo esto no es cierto, y que la misma señora  Merkel ya había decidido todo eso.

Lo que François Hollande denomina el « gobierno económico» corresponde a lo que la Señora Merkel ya había puesto sobre el tapete, incluso en cuanto al empleo de los jóvenes, fue ella quien había iniciado conversaciones bilaterales con los responsables de Europa del sur. François Holanda no añadió absolutamente nada a todo esto y el famoso plan de crecimiento no existe. En Francia todo el mundo lo sabe. En el Parlamento Europeo el Sr. Joseph Daul, quien es francés y preside el PPE (Partido Popular Europeo) desafió irónicamente al Presidente Holanda, solicitándole decir dónde estaba, su famoso plan de crecimiento. Creo que el Sr Hollande definitivamente no entiende la manera cómo funciona la señora Merkel. No está acostumbrado a un diálogo franco y directo. Creo también que la Señora Merkel es una mujer que aprecia este tipo de contacto y no las maneras maquiavélicas que los líderes franceses le oponen. Por lo tanto considero que debe divertirse mucho al ver desfilar  a esos franceses que hablan demasiado, pero que en la práctica no plantean ninguna acción concreta en la mesa, mientras que ella es muy concreta.

 

Foto: Ali Dilem

Usted dijo en la entrevista para la radio France Inter, que «Alemania es un modelo para aquellos que no se preocupan por la vida» ¿Qué lo hizo decir eso? ¿Es porque trabajamos demasiado y no tenemos un número suficiente de hijos?

(Se ríe) Como usted sabe me encantan las expresiones que son un poco chocantes, que crean debate, ¿no? Para mí es un método político en sociedades que están acostumbradas a ronronear. En Francia se dice constantemente que Alemania sería un modelo. Personalmente, no considero que la forma en que está gobernada Alemania sea un modelo. Por cierto, muchos de mis amigos alemanes dicen lo mismo. De todos modos Oskar Lafontaine nunca me ha recomendado aplicar el modelo alemán. El mismo ha sido bastante crítico al respecto. Lo que quería decir en primer lugar es que no es cierto que la situación alemana sea floreciente. Un cierto número de indicadores que a mi parecer tienen una gran importancia son muy desfavorables: la esperanza de vida en buena salud disminuye en Alemania, la esperanza de vida disminuye en Alemania oriental. En segundo lugar, la tasa de natalidad es extraordinariamente baja, considero que éste no es un signo de gran confianza en el futuro.

Cuando uno no desea tener hijos, o no se encuentra en condiciones para tenerlos, son estas las señales a las que yo llamo civilizacionales y son de color rojo. En cuanto a la situación social, el plan Hartz IV y el caos social de la política de Schroeder son bien conocidos, es por eso que considero que no se trata de un modelo. No se puede reducir a un pueblo tan numeroso como el alemán, que tanto contribuyó a la vida intelectual de la vieja Europa, a unos indicadores económicos que se espera sean positivos. Los que sólo están interesados ​​en las estadísticas de la bolsa, son aquellos que no aprecian la vida. Y aquellos que están interesados ​​en la vida, no tienen motivos para estar satisfechos con lo que está sucediendo en Alemania, ni en otros países de Europa. El liberalismo no es una peculiaridad alemana.

Viajo mucho por Europa del Sur y para ellos Alemania es percibida como una fuerza que interviene con una indiferencia brutal en la vida de las personas. Los griegos no son los únicos responsables del estado de su país. Creo que es la consecuencia de una política aberrante de la derecha alemana.

¿No le parece que esto también se debe a un populismo que pretende culpar a la política alemana de todo lo que ocurre económicamente en Europa? Algunos problemas en países como Grecia existían desde hace muchísimo tiempo...

Populismo no es la palabra adecuada. Pienso que hay un populismo liberal que consiste en encontrar hermoso lo que existe en los demás y horroroso lo que hay entre nosotros. Sobre todo en Francia, tenemos una tradición muy poderosa del declivismo, es decir de las personas que consagran largos artículos y emisiones para hablar mal del país. Si les creemos, Alemania es un paraíso puro y debemos emularlo. Lo que me parece una forma de populismo que consiste en halagar el instinto de la derrota, del fracaso, en beneficio de un sueño que no existe. A menos que me diga que usted vive en un paraíso, me gustaría verlo con mis propios ojos

Yo no iría tan lejos. Le aseguro que estamos interesados en la vida, pero no es todavía el paraíso. Se está trabajando para eso.

Usted tiene hijos, encontrará tal vez mis comentarios injustos.

No, todavía no. Yo soy parte del problema.

Ah. Entonces, ¡sea más emprendedor!

Imaginemos que usted sea nombrado Ministro de Hacienda por el próximo o la próxima canciller alemán. ¿Qué haría usted?

Una política inmediata de reactivación de la actividad en Europa. Creo que Europa tiene la fuerza, los 27 países de la Unión y en particular los 17 países miembros del euro constituyen la primera potencia económica del mundo. Europa hace el 25 % del PIB del mundo. Así que no es cierto que no seamos capaces de absorber una cantidad, tan ridículamente baja de la deuda, que representa la deuda pública de todos los países de Europa. La deuda pública es muy residual, ya que Europa produce anualmente 14 trillones de euros. La totalidad de la deuda hubiera sido liquidada de una manera totalmente rápida y eficaz, si se hubiera por ejemplo, monetarizado la deuda griega. Y lo que trato de decirle, no es absolutamente un discurso de extrema izquierda. Esto es lo que hacen los Estados Unidos con su deuda pública, que es mucho más considerable que la de Europa. Cada año se compran su deuda, tienen un poco de inflación, pero la compensan con una vigorosa actividad económica.

La cuestión que se plantea es: ¿cómo personas tan inteligentes y trabajadoras como los alemanes pueden estar de acuerdo con una política tan estúpida, que consiste en constreñir la actividad en todo el continente? Hay una razón objetiva: es que la señora Merkel y la CDU/CSU son el partido político de un pequeño segmento de la población, que depende básicamente de pensiones por capitalización, por lo que necesitan que hayan generosos dividendos a repartir entre sus accionistas para pagar su jubilación, y un euro fuerte para garantizar la estabilidad de sus pensiones y su poder adquisitivo. Por lo tanto esta es una política destinada a una pequeña minoría en Alemania y sin duda en otros lugares de Europa, pero la mayor parte de Europa no tiene absolutamente nada que ver con la disminución demográfica de Alemania o la especialización industrial que es la fortaleza  y la debilidad de la economía alemana.

¿Cómo explica usted entonces la popularidad relativa de Angela Merkel en Alemania? ¿Al parecer los trabajadores alemanes tienen una cierta dificultad para seguir las ideas de la izquierda?

¡Usted tiene razón en decirlo! Sobre todo porque los partidos socialdemócratas tienen una política que no se distingue realmente de la de la Sra. Merkel. La Canciller continúa ampliando la política de Schröder. Y el Sr. Holanda en Francia fomenta una política que según dice es la política de Schröder, pero en la que en realidad no hay ninguna diferencia con la política que preconiza la señora Merkel. Se le dice a la gente: «Es así y no de otra manera ». A cada pueblo se le atemoriza con el vecino. A los alemanes se les dice: si no hacen lo que se les dice que hagan, van a terminar como los griegos. Y a los franceses se les repite lo mismo. Muchas personas están convencidas por esta propaganda. Pero le voy a decir otra cosa. El reto de la política, son las ideas. No es de hoy que los trabajadores votan a la derecha. La dificultad para nosotros, la gente de izquierda, es convencerlos de que  otro mundo es posible.

Si no, ¿cómo explica usted que la martirizada Grecia sigue votando por la derecha o el PASOK que les exigen infinitos sacrificios? Esto es aún más espectacular que la situación de los alemanes, porque después de todo, se puede decir: « Bueno, los alemanes trabajan, ganan dinero» - Esto es lo que nos dicen: que ustedes están muy bien - y tal vez uno puede entender. ¿Pero los griegos? ¿Por qué seguir votando por aquellos que los martirizan? Esta es la paradoja de las sociedades que se hunde en las crisis.

Sascha Lehnartz

Original: Mélenchon: "Deutschland ist kein Vorbild"

Traducido por  María Piedad Ossaba para La Pluma y Tlaxcala

Traducciones  disponibles: Français 

Palabras clave:Jean-Luc Mélenchon  Francia  Partido de Izquierda  Alemania  Merkel  Unión Europea  Modelo alemán  CDU/CSU  Derecha  Recesión  François Hollande  Deuda pública  EE.UU.  Grecia  Sascha Lehnartz  

Actualizado ( Martes, 02 de Julio de 2013 16:44 )