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Observaciones críticas acerca de la moral occidental

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Las intervenciones militares "en defensa de los derechos humanos"

BERLIN/WASHINGTON - Expertos en política exterior de Berlín y Washington critican severamente las apelaciones a los derechos humanos para justificar las intervenciones militares.

Según un estudio de la Fundación Ciencia y Política (SWP), buena parte de la opinión pública occidental considera las guerras emprendidas en nombre de los derechos humanos casi “una obligación moral”.

El “discurso moral de la opinión pública occidental” reprocha a los que critican las intervenciones, por ejemplo en el caso de Libia, su falta de “moralidad” y “compasión con las previsibles víctimas de una catástrofe humana”. Este discurso, además de ser muy vulnerable a la manipulación mediática, que cada vez juega un papel mayor en la justificación de las intervenciones militares, no tiene suficientemente en cuenta las consecuencias de las mismas. Esto queda de manifiesto precisamente en el caso de la guerra de Libia, que no sólo provocó numerosas víctimas mortales, sino también grandes estragos sociales en todo el país. La guerra de Mali, que amenaza con crear nuevos conflictos en todo el Sáhara occidental, puede considerarse una consecuencia directa de la guerra de Libia. Expertos estadounidenses señalan que la idea de intervenir militarmente en otros países para impedir actos de violencia también está en la base de la guerra estadounidense de los drones.

La guerra como deber

El autor de un reciente estudio de la Fundación Ciencia y Política (SWP) hace una clara crítica del la idea “Responsibility to Protect” (“R2P”, “responsabilidad de proteger”). Como se señala en el estudio, la R2P no es una mera continuación de la vieja idea de la “intervención humanitaria”, sino que va más allá: la idea de la “responsabilidad de proteger” no sólo autoriza las intervenciones en el extranjero en casos excepcionales, sino que bajo determinadas circunstancias las convierte de hecho en un deber. En consecuencia, aquellas potencias que dispongan de los medios (militares) necesarios deberán atacar en cuanto se produzcan graves vulneraciones de los derechos humanos en alguna parte y la intervención sea básicamente factible. El “ataque exterior”, resume el estudio de la SWP, se considera directamente “una obligación moral”[1]. Debido a la fuerte carga moral que presenta la R2P, el autor analiza sobre todo las contradicciones éticas de ese planteamiento.

Manipulaciones mediáticas

Como constata en primer lugar el estudio, la R2P “tiende a reducir el umbral de la guerra”. “En el discurso moral de la opinión pública occidental”, las intervenciones militares emprendidas en nombre de los derechos humanos “han llegado a gozar de una posición privilegiada”. El estudio señala que “a los críticos de las intervenciones militares se les achaca falta de moralidad y de compasión con la previsibles víctimas de una catástrofe humana”. La guerra de Libia –la primera que se ha apoyado fundamentalmente en la R2P– muestra que ese tipo de argumentos abren la puerta de par en par a la manipulación de los medios. Así, por ejemplo, un examen retrospectivo llevado a cabo por Amnistía Internacional ha mostrado que no había “pruebas suficientes de que se produjeran violaciones en masa ni ataques aéreos contra la población”[2]. Las noticias en ese sentido contribuyeron a legitimar la guerra. Según el autor, tampoco se sostiene la afirmación de que se avecinaba un genocidio: “En los casos en que las tropas gubernamentales habían reconquistado una ciudad”, a pesar de su brutalidad, no se ha podido observar “ningún propósito premeditado de asesinar civiles o violencia genocida”. Sin embargo, los rebeldes avivaron deliberadamente el temor ante un posible genocidio para mover a Occidente a apoyarlos militarmente. El autor no deja de señalar que Occidente buscaba además el derrocamiento de Gadafi, y que, por tanto, los motivos que justificaban una intervención R2P escondían también intereses políticos.

 

Víctimas de la guerra

 Las consecuencias de la intervención

Más allá del hecho de que las razones para la guerra se fabrican en un clima fuertemente moralizado, el autor señala una flagrante contradicción de la idea R2P: el “moralismo” de la intervención se caracteriza por apoyarse a menudo únicamente en suposiciones y por “rechazar de plano la relevancia ética de la toma en consideración de las consecuencias”. Así, hasta el momento no es posible determinar con algún grado de certeza qué “ha evitado en realidad” la guerra de Libia.[3] Lo que sí puede confirmarse –y al menos en parte era bien previsible– es a qué ha conducido la guerra hasta ahora. A las víctimas mortales, que se estiman en unas diez mil, y un número de heridos varias veces superior, se añaden estragos sociales catastróficos. Desde el fin de la guerra, grandes áreas de Libia permanecen controladas por milicias que combaten una y otra vez entre sí. Los grupos islamistas han recibido nuevo impulso, y también las organizaciones terroristas se han visto reforzadas. Libia, como muestra el reciente secuestro múltiple en una planta de gas argelina, ofrece una base fuera de control para la preparación de acciones terroristas. Los racistas han echado del país a multitud de negros africanos y han provocado también la huida de tuaregs, lo que ha hecho posible la guerra de Mali y ha disparado la tensión en toda el área del Sahel. Las consecuencias de la intervención occidental “en defensa de los derechos humanos” son aún, de hecho, impredecibles.

La guerra en el punto central

Es “significativo” que, por ejemplo, “aliviar las condiciones estructurales que impiden el disfrute de derechos humanos fundamentales” [4] (la pobreza extrema en numerosos países del sur), no merece por lo general la atención de los defensores de la intervención. Hay que reflexionar con urgencia si “no se podrían salvar más personas” en caso de que “a los enormes recursos financieros que se gastan en una intervención militar se les diera un destino diferente”. Este argumento delimita con claridad el análisis ético de la R2P: en último término, el verdadero motivo de las guerras son los intereses nacionales, y la R2P sirve únicamente para su legitimación. De otro modo no podría explicarse cómo es que justamente la guerra que con diferencia ha provocado el mayor número de víctimas mortales desde 1945 (la guerra en el este de la República Democrática del Congo) no haya dado motivo hace ya tiempo para una intervención occidental duradera.

La guerra de los drones

La utilización de los derechos humanos al servicio de los intereses occidentales, a fin de aumentar las posibilidades de intervenir en países extranjeros, es un asunto discutido ahora también en los EE.UU., en relación con la guerra de los drones. En un reciente artículo de la revista especializada estadounidense Foreign Policy se dice que, en rigor, la R2P es un paso más en el esfuerzo de perseguir las estructuras terroristas, reales o supuestas, en todo el mundo, pues también aquí sirve de justificación la defensa de los derechos humanos. Las operaciones con drones en países extranjeros y el asesinato de personas a voluntad es hasta ahora el punto culminante en la evolución de las intervenciones en otros países. De este modo Occidente desbarata aún más el ya extremadamente frágil orden internacional, que se sustenta en el principio de soberanía de los Estados.[5] El estudio de la SWP acerca de la R2P señala también los perjuicios que se derivan del desprecio de este principio, a pesar de sus deficiencias, recordando los objetivos fundamentales de la idea de soberanía: “por una parte, el mantenimiento de la paz entre los países y la autonomía del Estado; por otro, garantizar la autodeterminación de las comunidades políticas y de los individuos que las componen”.[6]

[1], [2], [3], [4] Peter Rudolf: Responsabilidad de proteger e intervención humanitaria. Una valoración ética de la “Responsabilidad de proteger” a la luz de la operación militar en Libia, Estudio S 3 de la SWP, febrero de 2013.

[5] Rosa Brooks, Hate Obama's Drone War?, www.foreignpolicy.com, 14.02.2013.

[6] Peter Rudolf, Responsabilidad de proteger e intervención humanitaria. Una valoración ética de la “Responsabilidad de proteger” a la luz de la operación militar en Libia, Estudio S 3 de la SWP, febrero de 2013.

German-Foreign-Policy.com

Original: Kritische Anmerkungen zur westlichen Moral , 27 de febrero de 2013

Traduit par  Javier Fernández Retenaga

Fuente: Tlaxcala, 7 de marzo de 2013

Traductions disponibles : English  فارسی  Français 

Palabras clave:soberanía  responsabilidad de proteger  Libia  Mali  derechos humanos  drones  intervención humanitaria  

Actualizado ( Miércoles, 13 de Marzo de 2013 14:19 )  

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