La pluma dice lo que el hombre calla...

20 febrero 2018 - 01:43
Esto se debe a la aceleración del ritmo de estrés de la vida profesional y alto costo del tratamiento de los problemas sexuales psicológicos comprar-rx.online
Inicio Articulos Politica Mundo


Macron en Túnez: cuando la golondrina cree hacer primavera

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

aut_2BisVino, habló (mucho), sonrió (todo el tiempo): Emmanuel Macron acaba de pasar 48 horas en Túnez antes de volar a Dakar, inscribiéndose en una larga tradición de la V República. El Túnez de Bourguiba y el Senegal de Senghor fueron los hijos amados de la metrópolis, presentados como ejemplos de «moderación» frente a los malos que eran Nasser, Ben Bella, Nkrumah y Sékou Touré. 60 años después de las independencias, estos dos países siguen siendo los favoritos de la Europa social-liberal, derecha e izquierda confundidas.

gal_17843[1]Túnez se prepara para la muy esperada visita de Emmanuel Macron

El presidente Esebsi: « Daos prisa, muchachos»

Viñeta de -Z-

Macron desplegó la artillería pesada, prometiendo a diestra y siniestra: 500 millones por aquí, 100 por allá, 50 por acá. Francia va a duplicar su «presencia económica», verá el día una universidad francotunecina que formará estudiantes del África subsahariana. Seis alianzas francesas van a florecer en el territorio ifriquiyano, que acogerá la Cumbre de la Francofonía en 2020. Una parte de la deuda tunecina a Francia se transformará en inversiones. Resumidamente, como se dice en francés todo baña en el aceite (todo va sobre ruedas).

El aceite: precisamente hablemos de esto. Túnez, uno de los más grandes productores mundiales de aceite de oliva, exporta cientos de miles de toneladas del precioso líquido a la Unión Europea – principalmente Italia – a granel. Este aceite una vez condicionado, se exporta como «Made in Europe» en el resto del mundo. Al llegar a Nueva York y Los Ángeles, alcanza unos precios tan astronómicos que los yanquis inventaron el vaporizador de aceite de oliva para aliñar sus ensaladas. Los tunecinos de abajo, en cambio, no tienen los medios de poner aceite de oliva en su ensalada mechouia, ni siquiera vaporizado. Su precio pasó de 3,5 dinares en 2011 a 12-17 dinares en 2018. Menos del 20% del aceite consumido por los Tunecinos es de oliva. 80% es aceite de maíz, girasol, colza etc. importado de Europa, que es cuatro veces más barato. Es qué, verá, el Estado tunecino subvenciona los precios al consumo de los aceites importados pero no los del aceite nacional.

Esto es solo un ejemplo trivial del pacto neocolonial que hizo de Túnez un subvilayato de la Unión Europea. Ya desde 1972, el gobierno de la época, en ruptura con el «socialismo desturiano» de los primeros años, estableció el Código de inversiones que ofrecía enormes ventajas a las empresas europeas que allí se instalaron, convirtiendo prácticamente el país en una gran zona franca. Luego, con la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Túnez del gran demócrata Ben Ali, en 1995, la destrucción de las industrias nacionales terminó: los productos made in EU. invaden los mercados y supermercados. Resultados: los tunecinos comen yogures danone, pastas barilla, aceite lesieur, y los tomates procedentes de semillas híbridas según las normas EU.

Desde la entrada en vigor del acuerdo, entre un tercio y la mitad de las empresas tunecinas desparecieron, mientras que las filiales de empresas alemanas, francesas, italianas, belgas florecieron por todas partes. 130.000 tunecinos y tunecinas trabajan hoy en 1.400 empresas francesas instaladas en el país, por salarios mensuales promedio de 200 €. Y en el paraíso tunecino, los patrones franceses y europeos no necesitaron de leyes Macron para utilizar y explotar a voluntad la mano de obra servil. Según los planes de Macron, dichas empresas deberían entonces pasar a 2.800 con 260.000 trabajadores. 

Los encargados de comunicación de Macron se apresuraron a poner en sus páginas twitter y feisbuc un video de 20 minutos que muestra el baño de masas que se tomó en la Puerta de Francia (antiguo nombre de Bab El Bhar, la Puerta del Mar), a la entrada de la Medina. Selfies, palabras dulces, pero sobre todo una súplica: « Visas, por favor» Y una voz discordante: « Libere a George Ibrahim Abdallah». Los amigos tunecinos, al ver este vídeo, me dijeron: «Nos avergonzamos de ser tunecinos». Decidimos entonces rebautizar la Puerta Bab El Hchouma, Puerta de la Vergüenza.

Mientras tanto, l@s precari@s de la educación pública continúan su sentada y huelga de hambre, que denominaron «Assumud» (la Resiliencia) y la población de la cuenca minera de Gafsa sigue bloqueando la producción de fosfatos. Con las mismas reivindicaciones que en la gran rebelión de 2008. Para ellas, la primavera sigue haciéndose esperar y son sordos a los gorjeos (tuits) de la golondrina elísea.

Fausto Giudice Фаусто Джудиче فاوستو جيوديشي

Original: Macron à Tunis : quand l’hirondelle croit faire le printemps

Traducido por María Piedad Ossaba para La pluma y Tlaxcala, 3 de febrero de 2018



Palabras clave:Macronia  Túnez  UEropa-Túnez  Pacto neocolonial  Fausto Giudice  

Actualizado ( Miércoles, 14 de Febrero de 2018 14:25 )  

Otros artículos relacionados

Colombia : Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños...   

 Colombia: Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños

Existe en el corazón de América un refugio humano abrazado a tres cordilleras, arrullado por exuberantes valles, frondosas selvas, y bañado por dos océanos... Leer / firmar manifiesto

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy9449
mod_vvisit_counterAyer72382
mod_vvisit_counterEsta semana148913
mod_vvisit_counterSemana precedente473194
mod_vvisit_counterEste mes1425900
mod_vvisit_counterMes precedente2282091

We have: 1173 guests, 15 bots online
Tu IP es: 54.167.62.170
 , 
Hoy es el 20 de Feb de 2018