Esto se debe a la aceleración del ritmo de estrés de la vida profesional y alto costo del tratamiento de los problemas sexuales psicológicos comprar-rx.online
Inicio Articulos Opinion


¿"Deuda legal" frente a "deuda odiosa"?: la deuda es toda del imperialismo hacia nosotros

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Tamer Sarkis FernándezNos hemos acostumbrado a oír hablar de deuda ilegítima y legítima; mientras la primera no iría con nosotros, la segunda sí habría que pagarla tras discernirla a través de auditorías científicas. Este dualismo se vuelve problemático en relación a España, donde la deuda contemporánea se precipita a través del siglo XIX acompañando la construcción del Estado liberal y su liza con el carlismo.

1839+Abrazo de Vergara y fin de la Guerra Carlista

El abrazo de Vergara ntre los Generales Espartero y Maroto (1839) que puso fin a la 1a guerra Carlista

Franceses e ingleses no dejaron de dedicarse a armar a ambos contendientes ni de proveer por los pasos pirenaicos a la Milicia legitimista, practicando sobre España una “política del equilibrio” que prolongó las contiendas civiles hasta hacer de ellas una auténtica “guerra de los 100 años”. El círculo dibujado por las potencias europeas era diabólico: el Estado se endeudaba para comprar armas y el fratricidio sin fin contra un enemigo artificialmente fortalecido iba debilitando al propio Estado en construcción, quien así acentuaba su entrampamiento financiero y al que volvían a vendérsele arsenales.

Quedándose –pronto- las arcas vacías al ser atacadas por la estrategia de la devolución con intereses, la fracción isabelina de la clase dominante procedió a “vender los muebles”, convirtiéndose las fuerzas productivas en “letra de cambio” o en garantía del pagaré. Así se nos fueron las minas y las canteras mientras los europeos entraban en la composición de capitales en las ferrerías, “suplían” el vacío de un banco nacional, exportaban su propia maquinaria monopolizando a la vez las patentes de producción o los derechos de uso, y se erigían en receptores titulares sobre el despliegue de infraestructuras como puertos industriales o ferrocarriles. Los timoratos intentos emprendidos por la fracción liberal, en pro de darse un nombre en primera persona con respecto a la cuestión de las Fuerzas Productivas, carecieron de toda proyección y fondo “competitivo”. ¿Cómo iban a serlo bajo un marco bélico prolongado que desviaba la circulación de presupuesto hacia la economía de guerra e instauraba una inestabilidad sin visos de reflujo? Lloviendo sobre mojado, las Fuerzas Productivas eran tanto más baratas cuanto mayores eran las necesidades militares de avituallamiento y más arduo y acuciante el retorno de créditos, prosiguiendo el engranaje imperialista de armar/prestar/adquirir los factores de riqueza nacional/debilitar y así acentuar las necesidades financieras/idem.

La propia clase dominante española, cuanto más dependiente era de las finanzas europeas, más parasitaria de las inversiones y colocaciones continentales de capitales físicos, y así, menos inclinada a desarrollar tecnología propia con vistas a la creación de Valor. Acordando esta división del trabajo en el seno del capitalismo internacional, la clase dominante se auto-cosificaba en el absentismo de operaciones con factores de producción potenciales (en principio propios), y ese absentismo la abocaba sin remisión al entreguismo para nutrir de caudales a su particular vía de acumulación capitalista: comercio, monocultivo colonial, renta de suelos, tratamiento de materia prima lanera para textiles, venta mueble e inmueble, inversión bursátil, tráfico de ultramar con Fuerza de Trabajo…, y por supuesto financiación a lo grande del propio Estado liberal en construcción. No cabe duda de que todos los Güell “patrios” hicieron carnaza recaudatoria con los asedios urbanos, las disputas por los polvorines, el cobre para los cañones y las campañas de las Partidas de Don Carlos.

Más importante aún: todas esas características determinadas por la dependencia capitalista (parasitismo, absentismo de generación de Valor, desentendimiento de edificar un aparato político estatal insubordinado a las clases dominantes exteriores, entreguismo), fueron al unísono determinantes de la propia dependencia financiera; pues se acometía la acumulación contemporánea de Capital a través de la captación de Valor y de su transferencia, mucho más que a partir de su (re)producción ampliada.

El abrazo de Vergara entre los Generales Espartero y Maroto (aunque puso fin nada más que a la primera guerra carlista) inmortalizará en lo simbólico la conclusión de “la contienda de los cien años” española. Y es entonces cuando las clases sociales dominantes en liza se sintetizan en una resultante: lejos de desmantelar el caciquismo agropecuario y la pequeña aristocracia rural, la burguesía traficante e inversionista liberal "actualizará" todo aquel mundo extemporáneo, lo desvestirá de Título y de pompa, para integrarlo bajo su propia Racionalidad acumulativa. Así, por comunión de contrarios, fue como el Capital español al fin se “fisiocratizó”, transformando, a la tierra, de factor de renta, en factor de producción, de transacción y de ganancia (con tantas limitaciones como discontinuidades). Dialécticamente, los amos agropecuarios se ponen a participar de las nuevas relaciones de producción, bien como nuevos capitalistas directos, bien como arrendadores (propietarios jurídicos) de terrenos puestos a cultivar por los burgueses (propietarios reales) en pro de la lógica mercantil interna urbana o exportadora intercontinental.

Se comprenderá el Pecado Original en el núcleo de la acumulación primitiva capitalista en España: se trató de una acumulación subsidiaria de transferencias de Valor tanto como concentrada en negocios (mercantiles, bursátiles…) sacados a flote a través de la entrega, al extranjero, de recursos y materialidad. Materialidad de otro modo susceptible de haber sido reconducida como masa de capitales inéditos sirviendo a engranajes productores de Valor. Es tal relación de dominio inter-nacional y el consecuente vaciamiento nacional de las fuentes directas e indirectas de Valor, aquello que determina la cuestión del endeudamiento y parece “esencializar” a éste en tanto que rasgo casi idiosincrásico.

Por eso la deuda llamada “legítima” o “legal”, no existe. Porque la genética de la deuda, o su simiente histórica, es nada menos que una relación de avasallamiento externo conducida en el interior a través de los vendepatrias. ¿Qué deuda tiene una nación con ese pasado alienante ni con su determinación que, como una bola de nieve, enrola en su descenso a este presente nuestro de sub-fuerzas productivas soberanas? No poseemos ninguna deuda en absoluto, ni con respecto al endeudamiento-matriz (o desencadenante), que nosotros jamás decidimos, ni, por ende, con respecto a la espiral contemporánea de endeudamientos sucesivos (determinados, en última instancia, por el Pecado Original). Al revés: se nos sustrajo, antes de su mismo inicio, una línea histórica de desarrollo independiente. Y nada más nos habíamos lanzado a retomar las riendas, el imperialismo nos lanzó una insurrección militar y sus rebeldes cínicamente llamados “nacionales”.     

Los estudios comparativos demuestran cómo los niños de barrios distintos crecen en desproporción física, constitucional, de defensas fisiológicas y hasta de disposición cerebral a la atención, porque mientras unos comen demasiados carbohidratos otros comen las proteínas adecuadas y hasta las arrojan diariamente a la basura. Haríamos mal en asignar a tal fenómeno la etiqueta economicista de “desarrollo desigual”. Pues el fenómeno no obedece a una especie de competición donde los niños discurran por carriles paralelos. Por el contrario, los carriles interseccionan: la malnutrición de unos y la consecuente desigualdad forman parte de una estructura de clases, permaneciendo ligados, los aparentes “fenómenos”, tal y como lo están las caras de una moneda.

Sucede lo mismo entre las naciones bajo el sistema imperialista, cuyo “desarrollo desigual” no es más que mistificación: la expresión superficial y a-politizada de un estado de dominio político entre las clases que las atraviesa a éstas y determina su ordenación en una Cadena mundial. Como en una cámara de imagen invertida, quienes nos hubieron sustraído toda reserva no sólo presupuestaria con que arrancar procesos de desarrollo, sino también toda propiedad nacional sobre la materialidad y así cualquier potestad de decidir en el desarrollo de esa materialidad, son quienes a través de todas sus leyendas negras vienen acusándonos de vivir a costa de sus grados de desarrollo, subvenciones, fondos y transferencias técnicas (instrumentales, cognitivas…). “Qué buenos son los ladrones con la gente despojada”.

No es que los españoles seamos “vagos”, “bohemios”, “desentendidos de la economía”, “ascetas”, “festivos” o “nacidos en el Mediterráneo”, como reza la canción. El desarrollo imperialista nos amordazó, en pro de la consecución de su monopolio sobre la valorización, a un desarrollo eminentemente deudor. Si partimos de la premisa de que nuestro país fue vaciado de riqueza y al ser, la producción, el sostén de la vida social, entonces la erección y mantenimiento de una estructura social-reproductiva estatal sólo puede descansar sobre la toxicidad del endeudamiento. La dependencia nacional se fundó con un acto de enajenación que es per se injusticia; no importa qué usos ulteriores “legítimos” o “ilegítimos” pueda dársele a la financiación exterior. Somos nosotros los agraviados. La deuda (tanto histórica como ganancial) es, nadie se equivoque, con nosotros.

Tamer Sarkis Fernández para La Pluma, 26 de julio de 2015

Vicedirector de DIARIO UNIDAD

Publicado por Diario Unidad

Tamer Sarkis Fernández: Barcelona, 1977. Licenciado en Sociología por la Universidad de Barcelona y en Antropología por la Universidad de Barcelona. Curso de Capacitación Pedagógica en Filosofía. Tesina en Prehistoria por la Universidad Autónoma de Barcelona. Diario Unidad/ Revista Pensamiento del Sur/Diario Octubre. Colaborador de La Pluma.net

Lea en la Pluma:

Especial Grecia: ΌΧΙ

Artículos de Tamer Sarkis Fernández publicados en La Pluma:

Grecia: trascendiendo la Caverna

Erdogan: Obituario político

El chivo y la Edad de los Pecados

La teoría del “inter-imperialismo” en Ucrania: pura ideología imperialista

Venezuela, los buitres y sus fábulas de "gorilas"

El trasfondo sionista de la reciente idea de pseudo-Estado palestino

El espectáculo de la disección: sobre el destape periodístico de la miseria político-institucional en España

Los peligrosos futboleros: ante la bochornosa manipulación mediática del asesinato de un aficionado deportivista en Madrid

El Comité catalán en solidaridad con los verdugos de Siria, y sus "denuncias" farisaicas

La prueba del algodón se evidencia en Siria

Una Base imperialista en el casco viejo barcelonino

Conan y la filosofía: Ensayo completo en 3 entregas

Artes escénicas: una velada en Barcelona ofrecida por Pokhara Teatral

La genética de Dios: ideología neolítica campesina en el Levante mediterráneo e ideación del monoteísmo

El Bonapartismo de PODEMOS: 3. De la “reconversión del modelo productivo hacia una economía de la innovación”. “Innovación”, ¿o sea?

El Bonapartismo de PODEMOS y su "programa": 1. Introducción

Siria y sus elecciones del 3 de junio a la presidencia: Derrota del imperialismo, silencio de los medios “alternativos” social-imperialistas

La nueva alianza, el 4º veto y la catálisis siria de un nuevo orden político mundial

[Vídeo] Introducción al acto por la independencia de Siria

Rafael Correa en Barcelona el pasado 22 de abril, una crónica

En el 17 de abril: Siria, a la Vanguardia superadora del impasse anti-imperialista mundial

Chávez, la Patria Grande, combate del Pueblo

Juanico, Jozele, Ucrania, la Rebelión y la OTAN

¿Timoshenko cautiva o Ucrania prometida por la fuerza?

Lumpenfascismo contra Venezuela

La estrategia Ben Gurion

Erdogan: de la Reina del baile a la bruja del baile (Primera y segunda parte)

Qatar al abordaje del Mediterráneo en venta: el caso griego

Masacres de cristianos sirios: ¿Oriente u "Occidente"?



     

Palabras clave:Españan  Estado liberal  carlismo  Francia  Inglaterra  Milicia legitimista  política del equilibrio  guerra de los 100 años  deuda ilegítima  deuda legítima  avasallamiento externo  acumulación capitalista  dependencia financiera  

 

Otros artículos relacionados

Colombia : Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños...   

 Colombia: Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños

Existe en el corazón de América un refugio humano abrazado a tres cordilleras, arrullado por exuberantes valles, frondosas selvas, y bañado por dos océanos... Leer / firmar manifiesto

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy32258
mod_vvisit_counterAyer76821
mod_vvisit_counterEsta semana503778
mod_vvisit_counterSemana precedente558884
mod_vvisit_counterEste mes1992716
mod_vvisit_counterMes precedente2168160

We have: 543 guests, 13 bots online
Tu IP es: 23.20.7.34
 , 
Hoy es el 26 de May de 2018